jueves, 11 de septiembre de 2014

MANTA de grannies

Tejer una manta es un acto de amor, solo tejo mantas para regalar ,ya que es una labor que implica mucho tiempo y requiere tener paciencia hasta ver resultados. 
Esa paciencia, se alimenta de imaginar a la persona que la recibe y de agradecer que esa persona me ha tocado el corazón, arropándola con mi tejido.
 
En realidad, durante el proceso, la persona está muy presente en mi mente dirigiendo mis manos; al principio...al elegir los colores, el diseño; durante el proceso...según va tomando forma también me arropa a mi; y al terminarla...cuando la regalo, sabiendo que voy a estar cerquita cada vez que la use.
 


 
 
 
Y con todo el amor de mis manos, devuelvo un abrazo cálido en forma de manta, a quien me ha ayudado a crearla. Y en este caso es a alguien que da mucho mucho amor, así que merece todo el del mundo.
 
Realizado con Katia Merino Classic

 
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